Para alquilar necesitas aportar una tarjeta como garantía en el momento de la recogida. Cómo funciona depende del tipo de tarjeta:
Con tarjeta de crédito: sin depósito. No retenemos ni bloqueamos ningún importe. Tu tarjeta queda registrada como medio de pago por si hubiera algún cargo justificado durante el alquiler, pero no te inmovilizamos dinero. Esta es una de las ventajas de alquilar con nosotros: olvídate de tener cientos de euros retenidos durante tus vacaciones.
Con tarjeta de débito: depósito de 350 €. Retenemos un depósito de garantía de 350 € al recoger el coche. Es una retención, no un cobro: ese dinero queda inmovilizado durante el alquiler.
Cuando devuelves el coche, comprobamos que se entrega cumpliendo las condiciones del contrato y, si todo está en orden, liberamos el depósito en un plazo de 24 a 72 horas hábiles. No retenemos tu dinero más tiempo del necesario: en cuanto verificamos la devolución, el depósito vuelve a tu cuenta. A partir de ahí, el tiempo que tarde en reflejarse depende ya de tu banco.
La tarjeta de garantía no tiene por qué ser del conductor, pero el titular sí debe estar presente en la recogida. Es decir, puede pagar y garantizar el alquiler una persona distinta a quien va a conducir, siempre que esté presente al recoger el coche.
Si al devolver el coche se detecta algún cargo justificado (por ejemplo, una limpieza especial o combustible que falte), se descuenta del depósito o se cobra a la tarjeta registrada. Si el cargo supera el importe del depósito, te avisamos de la diferencia y su motivo antes de aplicarla. Siempre te comunicamos cualquier cargo con su justificación.